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Artículo realizado por el Equipo de TKE Home Solutions el 30 de enero de 2023
En el aparato locomotor pueden manifestarse problemas como la artritis y la artrosis que, en ocasiones, tienden a confundirse. No obstante, son dolencias muy diferentes que conviene identificar correctamente para saber cómo tratarlas. Por este motivo, en este artículo vamos a explicar cuáles son las diferencias entre artrosis y artritis.
Es cierto que comparten rasgos. Así, por ejemplo, ambas dolencias están relacionadas con el deterioro del aparato locomotor que, como ya sabemos, está integrado por huesos, músculos, articulaciones, ligamentos y tendones. También se asemejan en que tanto en la artrosis como en la artritis la persona se queja de dolor, rigidez e hinchazón en algunas de sus articulaciones. En definitiva, ambas son enfermedades reumáticas.
Pero pocas similitudes más podemos encontrar, ya que su origen y tratamiento es diferente.
Una vez establecidas las semejanzas, vamos a explicar en qué se diferencian exactamente y por qué razón no debemos confundirlas.
En concreto, la artritis es una inflamación que afecta a la membrana sinovial. Esta última es el tejido elástico que se localiza en el interior de las articulaciones. Su cometido es reducir la fricción entre el cartílago y los otros elementos del interior de la articulación. Pero cuando se presenta la artritis, el líquido sinovial, en lugar de ser reabsorbido, se distribuye por la articulación. Esto ocasiona una dolorosa fricción entre el hueso y el cartílago.
Por su parte, en la artrosis asistimos a un desgaste del cartílago debido a la edad que va desapareciendo progresivamente. Así, los huesos rozan entre sí y deriva en dolor, además de una pérdida de la flexibilidad de las articulaciones.
Dicho todo esto, parece claro que tanto el origen de ambas patologías como la manera en que afectan a las articulaciones son bien diferentes. Por lo tanto, también el tratamiento para atenuar sus molestias difiere bastante. En cualquier caso, vamos a ver cómo varían sus síntomas:
No hay pruebas concretas para diagnosticar la artritis. El médico se basa en pautas como la inflamación en la zona, los síntomas que refiere el paciente o incluso el análisis del líquido de la articulación afectada.
Por su parte, la artrosis también se diagnostica tras conocer los síntomas y realizar una radiografía, entre otras cuestiones que puede entrar a valorar el especialista.
Ambas dolencias se tratan de manera dispar. Así, la artritis requiere el uso de antiinflamatorios y el reposo de la articulación.También, dependiendo de las causas, se puede optar por la administración de antibióticos, corticoides o fármacos antirreumáticos modificadores de la enfermedad.
Respecto a la artrosis, si te preguntas cómo frenar la artrosis, es importante dejar claro que no tiene cura y que solo se pueden paliar sus molestias, así como mejorar la movilidad de la articulación a través del ejercicio moderado como nadar o caminar. Se recomienda la ingesta de medicamentos antiinflamatorios, como el ibuprofeno, y analgésicos, como el paracetamol. Se puede optar por infiltraciones locales con ácido hialurónico, así como infiltraciones de Plasma Rico en Factores de Crecimiento (PRFC) y la sustitución de la articulación por una prótesis completa llegado el caso.
La artritis puede tener su origen en infecciones ocasionadas por gérmenes que alcanzan a la articulación. También puede estar ocasionada por un golpe fuerte, por enfermedades autoinmunes como la artritis reumatoide, o por depósitos de cristales acumulados en la membrana sinovial (la conocida como gota).
La artrosis se debe al envejecimiento, pero también podemos hablar de factores como la obesidad, el sobreesfuerzo de la articulación típico de los deportistas de élite o los movimientos repetitivos y constantes que pueden llegar a desencadenar esta patología.
No siempre es posible evitarla, pues los factores que suelen desencadenarla escapan a nuestro control, pero algo podemos hacer al respecto. Así, en el caso de la artrosis se puede prevenir con una buena alimentación –en la que abunde el omega 3 y los antioxidantes– vigilando el sobrepeso, y con una actividad física moderada.
Por su parte, en la artritis es crucial evitar las lesiones, mantener un buen peso y seguir una dieta saludable como la Mediterránea.
Ambas son enfermedades reumáticas que requieren un tratamiento adecuado y en ningún caso se puede hablar de una mayor o menor gravedad de una sobre la otra.
La edad, los síntomas y un examen radiológico podrán servirnos para determinar la existencia de la artrosis.
Controlar el peso, seguir una dieta rica en omega-3 y saludable, además de la práctica de ejercicio moderado pueden ayudar al control de la enfermedad.
La aplicación de frío o calor en las articulaciones puede ayudar a aliviar el dolor y la rigidez. Algunas personas sienten mayor alivio con el calor y otras con el frío. Hay quienes combinan incluso ambos tratamientos.
La práctica de actividad intensa, coger pesos excesivos, caminar por terrenos irregulares y permanecer demasiado tiempo de pie sin descansar no son prácticas aconsejables.
Permanecer sentado por miedo al dolor y no realizar ningún tipo de actividad física volverá a la persona que la padece dependiente en un medio o largo plazo.
Se puede convivir con artrosis siempre que el paciente adopte ciertos cambios en su vida como, por ejemplo, bajar de peso, comer de forma saludable y practicar ejercicio de forma moderada. Se recomienda especialmente la natación.
La artrosis no se puede curar. Es una enfermedad degenerativa que provoca dolor y cuyas molestias podemos atenuar con analgésicos. Sobre todo es importante la actividad física y la dieta, así como seguir las pautas médicas.
La artrosis es una enfermedad en la que podemos encontrar una fase temprana, una intermedia y finalmente una avanzada. Suelen transcurrir muchos años desde que se manifiestan los primeros síntomas de la enfermedad hasta que alcanza su estadio más grave.
Caminar es una actividad recomendada para las personas que sufren esta dolencia.
La artrosis suele causar la deformación de la articulación y puede acabar requiriendo la colocación de una prótesis, especialmente en el caso de la rodilla.
https://cinfasalud.cinfa.com/p/diferencias-artrosis-y-artritis/
https://www.healthline.com/health/arthrosis-vs-arthritis
https://www.orthobethesda.com/blog/arthritis-vs-arthrosis/
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